sábado, febrero 14, 2026
Buen Par, el podcast de Conexión Norte
InicioOpiniónEl infierno de las niñas

El infierno de las niñas

En un país con salud mental y que cuida verdaderamente a sus niños, Milagros Jaúregui estaría fuera de las elecciones y el candidato presidencial de su partido sería el primero en expulsarla con disculpas de por medio. Pero el señor Rafael López Aliaga piensa más en los numerosos votos que esa secta religiosa le dará y por eso solo se limitó a sacar un comunicado.

La señora Milagros Jaúregui (o Milagros Aguayo, como le gusta también que le digan por la primacía del apellido del esposo) es una mujer que se ha hecho millonaria junto a su esposo a través del negocio de la fe. Pero su legado más truculento en el Congreso es haber empujado un verdadero retroceso para las libertades de las mujeres y la sexualidad reproductiva. Lo más nefasto: obligar a niñas embarazadas, abusadas, a dar a luz en nombre de un supuesto mandato divino.

Pero ese también era su negocio. Ese centro de acogida, que en realidad era una auténtica guarida del infierno, exhibía a las pobres niñas que han pasado por el peor trauma de su vida con sus bebés en brazos, como si fueran niñas con sus muñecas en el salón de juego. Pero esto no era un juego, era una realidad demoniaca y retorcida cuyo espectáculo al parecer extasiaba a esa gente.

En un país digno, algo sano, algo decente, que de verdad defiende a sus niños, esta señora que va con el número dos en la lista de Renovación Popular habría quedado defenestrada, expulsada de las elecciones y hasta detenida. Un partido íntegro, un hombre íntegro que quiere ser presidente no llevaría a una mujer así de malhadada. Pero solo hubo un comunicado en medio de defensas férreas de otros congresistas fanáticos que posee el partido de Rafael López Aliaga, el mismo que decía que prefería mirar a la Virgen María cuando una mujer hermosa se le aparecía en el camino.



López Aliaga no la expulsa, entre otras cosas, porque necesita los votos de esa secta numerosa, a la que han convencido de que el peor mal de la tierra es la liberación plena de la mujer y la libertad de las minorías sexuales. Porque son el diablo y atentan contra la familia. Pero son ellos los que más bien atentan contra las niñas, los que las someten a un doble suplicio, los que, directa o indirectamente, terminan protegiendo a esas familias horrorosas en las que los hombres mayores -tíos, padres, padrastros- abusan de las niñas.

Y lo peor es que no solo están en Renovación Popular y junto a López Aliaga. Ayer el candidato fujimorista Carlos Tubino declaró que no todas las menores quedan embarazadas por abuso sexual, que a veces se trata de «noches de placer». Bestias. Basuras andantes. Son el verdadero peligro para los menores y las poblaciones vulnerables. Y la peor noticia es que –tal como están las cosas– esta gente nefasta volverá a tener poder en el Congreso.

spot_img
Artículo anterior
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -
Google search engine
spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img

Comentarios recientes