La jornada electoral en el exclusivo distrito de San Isidro, en Lima, ha dejado una de las postales más irónicas y comentadas de la fecha. Brunella Horna, figura mediática y nuera de César Acuña, líder de Alianza Para el Progreso (APP), acudió a las urnas para cumplir con su deber cívico, pero el escrutinio final terminó revelando una realidad política demoledora para su entorno familiar.
Este hallazgo estadístico no hace más que resaltar la soledad absoluta de la agrupación en este sector de la capital. Mientras la nuera del líder del partido cumplía con la lealtad esperada, el resto de los electores de su entorno decidió darle la espalda a exgobernador liberteño.
El hecho deja tantos sinsabores, como un escenario donde el peso del apellido y la exposición mediática no lograron convencer a nadie más, convirtiendo ese solitario sufragio en el símbolo de una derrota tan evidente como silenciosa.
Como se recuerda, Acuña y su partido no pasaron la valla electoral y lograron, al menos al 78% de los votos, algo más del 1%. Una derrota total.





