El balance de la Cuarta Feria Internacional del Libro de La Libertad es contundente: una victoria de la ciudadanía sobre la desidia de sus autoridades. Alejandro Benavides, presidente de la Cámara del Libro de La Libertad, confirmó que los 42 libreros que apostaron por esta edición se retiraron de la ciudad con un éxito de ventas rotundo. La respuesta del público trujillano fue el motor que permitió sacar adelante el evento, demostrando que existe una demanda real por la cultura.
«Si la población responde, los libreros se van contentos y con ganas de regresar», afirmó Benavides, señalando que el respaldo popular salvó una feria que tuvo que navegar entre la precariedad económica y la falta de presupuesto estatal.
El también escritor fue enfático al criticar el nulo apoyo de las instituciones públicas. Reveló que ninguna municipalidad provincial o distrital, ni el Gobierno Regional, se sumaron para avalar o auspiciar económicamente el evento. Sobre la Municipalidad Provincial de Trujillo, Benavides aclaró que su único aporte fue ceder la Plazuela El Recreo, un gesto que consideró insuficiente.
El objetivo final es devolver la feria a su escenario más emblemático: la Plaza de Armas, asegurando que el evento no dependa de la voluntad política de turno.
«Ese espacio es de todos los trujillanos», recordó, subrayando que prestar la calle no es una política de apoyo cultural. Con indignación, comparó esta carencia con la facilidad con la que se destinan fondos para «conceptos de cumbia», sentenciando que las autoridades actuales están «divorciadas de la cultura» y que, probablemente, al no haber leído nunca un libro, no sienten la importancia de este evento.
Estrategia para el futuro de la feria
Ante este escenario, Benavides anunció que la Cámara ya trabaja en una ruta estratégica para las próximas ediciones. El plan consiste en sentar a los futuros candidatos a la alcaldía de Trujillo para comprometer un apoyo real que permita a la FILL recuperar su presupuesto institucional.
Asimismo, se busca que las municipalidades distritales y/o provinciales participen activamente como auspiciadores, trayendo a sus propios autores y financiando una infraestructura de primer nivel. El objetivo final es devolver la feria a su escenario más emblemático: la Plaza de Armas, asegurando que el evento no dependa de la voluntad política de turno.

Invitados Estelares: Christopher Acosta y José Domingo Pérez
El éxito de convocatoria de esta cuarta edición se consolidó con presentaciones que paralizaron la feria. En primer lugar, se destacó la presencia de Christopher Acosta, quien presentó la segunda edición de su libro Plata como cancha. Esta biografía no autorizada del líder político César Acuña Peralta atrajo a una multitud interesada en los detalles de la investigación periodística y los nuevos datos revelados en esta entrega.
Por otro lado, la feria alcanzó su pico máximo de asistencia con la llegada del exfiscal José Domingo Pérez, quien participó en la presentación de la obra El final de los corruptos, del escritor Santiago Vallejo. Benavides precisó que fue el propio autor quien gestionó la visita del magistrado, deslindando a la organización de cualquier tinte político.
«Fue la noche que hubo más público», sentenció el presidente de la Cámara, confirmando que la llegada de figuras de impacto nacional es lo que finalmente dinamiza la economía de los libreros y asegura la trascendencia de la feria.





