Escribe: Eduardo Zafra
En la edad antigua, específicamente en el siglo III D.C., el emperador romano Claudio declaró ilegales los matrimonios entre jóvenes. Había notado que un soldado enamorado era ineficiente y en algunas oportunidades preferían no alistarse a la milicia para poder pasar tiempo con sus esposas. Con el objetivo de recuperar el gran ejército que en algún momento tuvo el imperio Romano, Claudio decidió prohibir que los varones jóvenes desposaran a mujeres.
Sin embargo, no contempló que el sacerdote Valentín vería la medida como un acto de tiranía por parte del emperador romano, tomando la decisión de dar el sacramento del matrimonio a los jóvenes en la clandestinidad de su casa, considerando este sacramento como un derecho inadmisible.
El 14 de febrero del año 269, el predicador fue descubierto mientras practicaba uno de estos matrimonios clandestinos, por lo que fue detenido y decapitado ante la mirada del público por desobedecer las estrictas órdenes del emperador. Siglos después de su muerte, la Iglesia Católica lo canonizaría como San Valentín, defensor del amor y dispuesto a entregar su vida por al ser amado con la bendición de Dios.
los pobladores trujillanos consideraron la idea de abandonar la ciudad y empezar de cero en otro lugar, mudándose algunos pobladores al valle Santa Catalina.
Patrono de Trujillo
El 14 de febrero de 1619, 14 siglos después de la muerte de San Valentín, un terremoto de 8.7 grados destruyó la ciudad de Trujillo. Las réplicas duraron varios días después, dejando tras su paso 350 fallecidos, casonas destruidas y, en general, una ciudad en ruinas.
Tanto fue así, que los pobladores trujillanos consideraron la idea de abandonar la ciudad y empezar de cero en otro lugar, mudándose algunos pobladores al valle Santa Catalina. La sede episcopal, incluso, prediciendo la destrucción total de la ciudad, se mudó temporalmente a Zaña, en Lambayeque, pero al ver que los trujillanos no daban marcha atrás, decidieron volver a Trujillo y renacer de entre las ruinas.
Al terminar el proceso de reconstrucción, los trujillanos atribuyeron el milagro de la reconstrucción de una ciudad tan devastada a la bendición de San Valentín, por lo que tanto la municipalidad, como la Iglesia, decidieron declararlo como Patrono y Protector de Trujillo.
Desde entonces, San Valentín en Trujillo significa mucho más que solo el Día del Amor y la Amistad, sino que, también es una festividad para conmemorar el trágico terremoto de 1619 y celebrar el día con actividades realizadas por la Iglesia Católica y por las municipalidades distritales en Trujillo.