En entrevista para Perú21, Álvaro Vargas Llosa dio su punto de vista respecto a los principales candidatos que participarán en las elecciones generales de este 2026. Sostiene que “las cifras de los de adelante son paupérrimas. El desprestigio enorme de la clase dirigente ha repercutido sobre las instituciones”.
Su crítica más ácida fue para las candidaturas de izquierda que le “parecen todas peligrosas”, aunque la de Roberto Sánchez aun más.
“Las candidaturas de izquierda no representan la modernidad. No veo una izquierda razonable. ¿Nieto es un hombre de izquierda? No estoy seguro. Si lo es, es de izquierda razonable. El señor López-Chau tiene buenas formas y modales que no asustan. Pero sus ideas y visión me parecen las de un hombre trasnochado. También hay muchos populismos en la derecha”, dice el también escritor.
De César Acuña dijo que “se ha vuelto un cacique del norte que se contenta con una bancada que sirva de presión”. Asimismo, dijo que el líder de APP no enriquece la política ni muchísimo menos. “Y es una pena porque tiene mérito. Viene de abajo, se ha hecho a sí mismo y tiene recursos. Eso podría estar al servicio de una participación política de otro nivel, que es lo que prometía”, sostuvo.

Keiko, Porky y Álvarez
Vargas Llosa dijo que Keiko tiene lo que no tienen los otros: visibilidad, arraigo y un público. “Pero es hora de renovar el elenco. La persistencia de su candidatura no ayuda a una renovación. No funciona como un partido sino como una entidad caudillista. No se puede descartar que pase a segunda vuelta”, afirmó.
Respecto a Rafael López Aliaga, el entrevistado dijo que “es una mezcla”. “Tiene algunas ideas liberales en economía. Pero también tiene un instinto populista de derecha. Es una mezcla empaquetada en un estilo muy confrontacional y agresivo”, manifiesta.
De los candidatos de derecha mejor situados en las encuestas, Vargas Llosa fue más duro con Carlos Álvarez. “Es una candidatura que no me termino de tomar en serio. No porque sea un cómico, sino porque ha asumido por puro instinto populista un discurso que, por el tema de la criminalidad, le podía rendir votos. No es una persona que aporta convicciones, ni un ideario ni una visión de país… Y ese tipo de candidaturas, normalmente, se traducen en un ejercicio del poder muy errático. Y eso puede terminar mal”, manifestó.
Pero la frase más lapidaria del heredero del Premio Nobel de Literatura fue: “Hay que estar loco para querer ser presidente del Perú en estas condiciones”.





