De acuerdo con el reciente análisis de datos presentado por Juan Carbajal, la provincia de Chepén atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes. Durante el primer trimestre de 2026, la zona ha registrado la mayor cantidad de homicidios en su historia, una tendencia que se viene consolidando desde el último trimestre de 2025.
Lo más alarmante es que el 100% de estas muertes violentas han sido ocasionadas por proyectiles de arma de fuego (PAF), lo que evidencia el alto nivel de peligrosidad y el uso de armamento por parte de las bandas criminales.
El informe resalta una preocupante contradicción en las políticas de seguridad regional. Mientras que provincias como Trujillo, Pataz y Virú se encuentran bajo estado de emergencia y muestran una reducción en sus índices de violencia, Chepén, que no cuenta con esta medida excepcional, muestra cifras opuestas.
Carbajal plantea la posibilidad de un «efecto globo«, sugiriendo que la delincuencia y el crimen organizado podrían haber migrado hacia Chepén
De hecho, en lo que va del presente año, se registra un mayor número de homicidios que la propia capital regional, Trujillo, marcando un hito negativo en las estadísticas de seguridad ciudadana de La Libertad.
Ante este panorama, Carbajal plantea la posibilidad de un «efecto globo», sugiriendo que la delincuencia y el crimen organizado podrían haber migrado hacia Chepén tras la presión ejercida por las fuerzas del orden en las provincias declaradas en emergencia.
De continuar esta tendencia durante el resto del 2026, Chepén se consolidará como el nuevo epicentro de la criminalidad y la violencia en el norte del país.





