Según señaló, la aparente reducción de los índices delictivos responde a una falsa percepción, ya que muchos ciudadanos han optado por no denunciar los hechos por temor a represalias.
No es lo que parece
La representante de Virú, sostuvo que la delincuencia no ha disminuido, sino que el miedo se ha apoderado de la población, lo que impide que los delitos sean reportados oportunamente. Este temor, no solo proviene de posibles venganzas por parte de los delincuentes, sino también de la desconfianza hacia la Policía, lo que agrava aún más la situación.

En ese sentido, alertó que prorrogar el estado de emergencia sin cambios en la estrategia no contribuirá a mejorar la seguridad en la provincia, ya que no se están atacando las causas reales del problema ni se garantiza una respuesta efectiva para la ciudadanía.





