domingo, abril 6, 2025
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La primera celebración de aniversario de Guadalupe

La importante ciudad de Guadalupe, ubicada en el valle Jequetepeque, región La Libertad, celebrará su aniversario este 15 de abril. Nuestro columnista Robert Jara nos narra un pasaje curioso de su historia, que tiene que ver con la primera celebración de su nacimiento.

Tierra donde las flores
no quieren morir,
van dejando sus raíces
en la tierra para mí
al igual que el pueblo moche
me dejó su Pakatnamú.

Hace poco, y después de mucho tiempo, me topé con Don José en la puerta de su casa.

Ya acomodados en su amplio estudio, la conversa continuaba de lo más normal, poniéndonos atropelladamente al día, hasta que de pronto le oí decir de pasada:

─Al subprefecto le reclamé en su cara, cuando leí mi discurso de orden. Eso sucedió durante la sesión solemne de la primera vez que se celebraba el aniversario de fundación de Guadalupe… Jamás me perdonaron ese atrevimiento…

¿Cómo? ¿La primera vez que se celebraba el aniversario de fundación de Guadalupe? Esas palabras me cayeron como un baldazo de agua fría. ¿Acaso no se había celebrado desde siempre; desde que Guadalupe fuera fundada? Lo juro, jamás de los jamases se me habría ocurrido plantearme esa incómoda pregunta. ¿Y cómo se me habría ocurrido, si desde que tengo uso de razón el aniversario de Guadalupe se celebra? Yo estaba en shock, mascullando preguntas, tratando de reacomodar mi “creencia”; mientras Don José, ajeno a la repercusión de sus palabras, continuaba hablando sobre el tema que en realidad nos convocaba.  Una vez reparado de la desazón, ésta devino en alegría; pues al fin vi el lado bueno de “la noticia”: así como yo daba por sentado que el aniversario de Guadalupe se celebrara desde siempre, así seguramente lo daban por sentado todos los guadalupanos, salvo, contadas excepciones. Así que la fortuita noticia será un baldazo de agua fría para (casi) todo Guadalupe.    

─Don José…

─Dime

─Disculpe que lo interrumpa, pero ¿qué quiere decir con eso de que “era la primera vez que se celebraba el aniversario de Guadalupe”?

Enroscó sus ralos bigotes blancos, y extrañado me dijo:

─No entiendo tu pregunta.

─Acaba de decir: “era la primera vez que se celebrara el aniversario de Guadalupe”

─Sí, claro. Fue durante dicha celebración que encaré al subprefecto chepenano por sabotear sistemáticamente los proyectos que gestionábamos para Guadalupe.

─¿Insinúa que antes de esa fecha no se celebrara el aniversario de Guadalupe? ─le dije, arrugando el rostro.

Por su laxa sonrisa supe que recién se había dado cuenta de por dónde me llevaba mi curiosidad. Se puso serio, y como aguzando el oído me dijo:

─¿No lo sabías?

Vestigios del primer asentamiento humano donde nació Guadalupe.

─¿Y cómo nace la idea de celebrar el aniversario de fundación de Guadalupe?

─Bueno, por ese entonces yo era síndico de gastos de Don Oscar.

Del folder que descansa sobre la mesita que nos separa en el amplio estudio saca un documento amarillento y me lo alcanza, señalándome, con el dedo, la esquina superior izquierda del mismo, y me invita a leer:

«CONCEJO DISTRITAL DE GUADALUPE

Ciudad Fundada el 15 de abril de 1550

Prov. Pacasmayo – La Libertad.»

Cuando calculó que yo había terminado de leer, se reclinó sobre el espaldar de su silla, y me confesó:

“Este sello fue el inicio de todo. Cuando lo vi por vez primera, vino a mi mente, como una ráfaga, la pregunta: ¿Y por qué Guadalupe no celebra su aniversario? En realidad, recién me di cuenta de que nuestro pueblo no festejaba su cumpleaños. ¿Cómo era posible? ¡Ah, no, José!, me dije, y pensado en voz alta, me levanté de mi silla, y caminé hasta el despacho de Don Oscar. Él firmaba en silencio unos documentos, cabeza gacha; pero al sentir mis pasos, levantó su mirada y me dijo:

─Pasa José, toma asiento, ¿qué se te ofrece?

─Don Oscar, tengo una inquietud ─le dije, apoyando mis manos sobre su pupitre.

─¿Y de qué se trata?

─¿Se ha percatado de que Guadalupe no celebra su aniversario de fundación?

─Por supuesto…

─Y entonces, ¿qué esperamos para celebrarlo?

Me miró, pensó un momento, y tras suspirar me dijo:

─El momento adecuado para celebrarlo a lo grande como Guadalupe se lo merece…

─Pero Don Oscar…

─Nada de peros, José; un gran cumpleaños o nada. Y tú más que nadie sabe que ahora no es el momento.

Dicho esto, Don Oscar se hundió en su sillón y reanudó sus tareas; yo enrumbé a mi despacho, dándome ánimos: “José, el otro año será…”

Complejo Arquitectónico San Agustín, ubicado en pleno corazón de Guadalupe.

Y como si el destino confabulara a favor, en octubre de 1976, don José, por orden del General Francisco Morales Bermúdez, sucede a Don Oscar en la alcaldía de Guadalupe.

─Don José, como adivino, ¿no? ─le dije.

─Sí pues; las mentes maquiavélicas podrían pensar que estuve detrás de la salida de Don Oscar.

Nos sonreímos mientras nos reacomodamos en nuestros asientos.

─!O sea que el año 1977 se sacó el clavo!

─Efectivamente. El 15 de abril de 1977 celebramos por primera vez el aniversario de nuestro pueblo.

─¿Y no hubo peros?

─No, gracias a la Virgen mi pedido fue aprobado de forma unánime.

En sesión de concejo don José, luciendo su bigote negro y larga cabellera, argumentaba su histórico pedido:

“Un pueblo es la proyección del alma de los seres humanos que lo conforman; y así como los seres humanos celebran con alegría y fe la fecha en que nacieron, un pueblo también debe hacerlo”.

El primer comité de celebración de aniversario lo conformaron el alcalde y sus cuatro regidores.

Venerada Virgen de Guadalupe, imagen traída por los españoles.

─Toma ─me dice Don José, alcanzándome otro documento amarillento, al despedirnos, en la puerta de su casa. Tras un breve silencio, agrega con regocijo y aires de evidente orgullo─: Es el primer programa de aniversario; fue impreso por los guadalupanos residentes en Lima, cuídalo.  

Caminé, cuidando con un afán casi religioso que la fina garúa no mojase el histórico documento, hasta la esquina de la plaza mayor. Desde ahí, inspirando una bocanada inacabable de aire fresco de la tarde, contemplé en silencio las rumorosas y espigadas palmeras mientras pensaba: “Ellas fueron testigos privilegiados de aquella celebración histórica y colectiva que hasta el sol de hoy se ha prolongado”.

Guadalupe, 15 de abril de 2015

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