“No es la primera vez que ha ocurrido esto. Me han amenazado a través del celular y esto es constante en las redes sociales; también han querido extorsionarme por las obras, pero seguimos firmes trabajando por Trujillo”, dijo.
¿Amenazado por su trabajo?
Esto sería en respuesta a la emisión de decretos de alcaldía y ordenanzas municipales que buscan el reordenamiento de la ciudad, como la que regula el funcionamiento de night clubs, bares, discotecas y afines solo hasta la 1:00 a.m. o aquella autorizando la libre afiliación y ejercicio del servicio de taxi en la ciudad.
El reordenamiento de Trujillo le ha ganado la antipatía de algunos ‘empresarios’ de locales donde ‘lavarían activos’ y el licor se consume de manera indiscriminada por gente ligada a actos delictivos, como extorsiones, secuestros y minería ilegal, entre otros, dilapidando en estos locales el dinero fácil que obtienen.
Estos establecimientos, en los que la ‘trata de blancas’ es pan del día, también generan otros problemas a la población, como la contaminación ambiental y sonora y constantes peleas e incluso balaceras.

Culpa a la gente del “loco”
La autoridad edil no descartó, sin embargo, que estas acciones puedan estar también ligadas a gente fanática de una exautoridad municipal.
“Pese a las amenazas, vamos a seguir firmes, al lado de los vecinos que necesitan descansar y tranquilidad”, indicó el burgomaestre.






