lunes, marzo 16, 2026
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El día que César Vallejo, entre vino y huaynos, se burló de Haya de la Torre

Hoy se cumple un aniversario más del nacimiento de nuestro poeta César Vallejo. En Conexión Norte queremos celebrarlo recordando una sabrosa anécdota que protagonizó junto a Víctor Raúl Haya de la Torre.

Vallejo, además de bromista, solía cantar, bailar y preparar los tragos que le gustaba, viviendo al máximo los momentos con sus amigos. En una ocasión, luego de preparar un delicioso ponche, tomar vino tinto con rodajas de limón, escuchar huainos, marineras y yaravíes tocados por el arequipeño Chicata, empezó a cantar una hermosa canción que a la letra decía: Al río de la Huanchaca / me voy a mandar a echar / para que no vea ni sienta, / ni sepa lo que es amar…

Inmediatamente empezó a zapatear y a girar sobre sí mismo, mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Asimismo, hacía una especie de pantomima que llamaba la atención de todos: se encogía como un jorobadito y manteniendo el dedo índice de la mano en alto y la cabeza bien agachada, comenzaba a girar sobre su propio eje, cumpliendo quizás «un rito extraño o una danza esotérica» de su querido y añorado Santiago de Chuco.



De pronto, cuando estaban en lo mejor de la fiesta, tocaron a la puerta y, a la voz unánime de «¡Adelante!», ingresaron Haya de la Torre, Eudocio Ravines y otros apristas. Haya, que había llegado con el objetivo de ganar más adeptos para su partido, trató de convertir la reunión en una cita política, armándose un inesperado debate y una terrible discusión.

El poeta, dándose cuenta de las intenciones del líder aprista, se le acercó y le alcanzó un gran vaso con vino tinto y una rodaja de limón. Mientras Víctor Raúl vacilaba sin saber qué hacer, los More, Chicata, Larrea y el propio Vallejo exclamaron a viva voz: «Aquí no habla y no es escuchado sino el que tiene copa en mano».

Al ver que no fue posible lograr sus objetivos políticos, Haya bebió medio vaso y se retiró lo más rápido que pudo, mientras el poeta continuó cantando a viva voz: Al río de la Huanchaca / me voy a mandar a echar / para que no vea ni sienta, / ni sepa lo que es amar…

Del libro “Anécdotas de curiosidades de César Vallejo”, de Miguel Pachas Almeyda.

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