InicioOpiniónIgnorancia, conocimiento y error, tan nuestros

Ignorancia, conocimiento y error, tan nuestros

La ignorancia es el estado cognoscitivo natural del hombre: nacemos ignorantes, aunque provistos de un incipiente conocimiento primitivo o intuitivo. La ignorancia nos viene de fábrica, por lo tanto, de fábrica también nos viene el afán atávico de querer extirparla.

“Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento”

[Oseas 4:6]

Usualmente no aceptamos nuestro error cuando sucede y es descubierto; a veces, porque realmente somos ciegos o necios o tontos; a veces, porque creemos que aceptándolo, estamos aceptando la superioridad cognoscitiva del otro.

¿Qué de malo tendría que el otro conociera más que nosotros? ¿Qué de malo tendría que el otro conociera lo que ignoramos? Total, la ignorancia y el conocimiento, dos caras de la misma moneda, son relativos: en un caso extremo, bien podríamos conocer mucho sobre lo que el otro ignora por completo, y viceversa. ¡Malo sería que nadie conociera lo que nosotros ignoramos! Recordemos que el estigma negativo que carga la ignorancia no es inherente a la ignorancia; la ignorancia será negativa sólo si la convertimos en motivo de orgullo; si nos resignamos a su presencia, ya sea por pereza o por cansancio; si la negamos cegados por el ego; si la negamos en nombre de la perfección, que es utópica.

Recordemos que la resistencia a no reconocer o aceptar el error, se instala y robustece cuando este es aprovechado para descalificar o imponer cierta superioridad cognoscitiva o dogmática; es decir, cuando el error deja de ser cuestión de conocimiento y se convierte en cuestión de poder y estatus.

La ignorancia es el estado cognoscitivo natural del hombre: nacemos ignorantes, aunque provistos de un incipiente conocimiento primitivo o intuitivo. La ignorancia nos viene de fábrica, por lo tanto, de fábrica también nos viene el afán atávico de querer extirparla a lo largo de nuestra existencia.

Es irónico que nos venga de fábrica si sufre nuestro sempiterno rechazo: hasta el último segundo de vida nos esforzaremos por negarla, ocultarla, solaparla, ahuyentarla o extirparla ─como fin supremo e ideal─. La ignorancia, como ausencia de conocimiento, por su carácter pasivo, ocioso, complaciente, pero aglutinante, inevitablemente se volverá contra nosotros si no hacemos nada por disuadirla, vadearla, al menos. El nivel de ignorancia del hombre es inversamente proporcional al esfuerzo desplegado en aprender cosas nuevas, en abrazar lo ignoto.



La ignorancia es una enfermedad que se cura sólo con conocimiento, aunque haya cierta ignorancia que se funda justamente en lo que hacemos o decidimos hacer con el conocimiento mismo.  Que la frase hermosa y metafórica de Sócrates ─Solo sé que nada sé─, no nos desaliente, no nos obnubile y la tomemos, perezosamente, como una oda a la ignorancia, que es gratuita, que no demanda esfuerzo.

Si el error es inherente al proceso de aprendizaje, entonces el error es inherente al proceso de extirpación de la ignorancia. Tonto de aquel que aprende, o cree que aprende, sin errores, y, doblemente tonto, si se alegra o jacta por esto.  Ignora lo que se pierde; ignora que detectar errores y aceptarlos, aunque laceren el ego,  y corregirlos, son síntomas inequívocos de estar aprendiendo, creciendo; ignora que más se aprende corrigiendo ─sino preguntémosles a los buenos escritores, por ejemplo─; ignora que aprender sin errores es (casi) imposible, poco edificante, poco significativo; ignora que aprender sin errores es como comer una cereza sin haberla masticado con fruición.

Por cierto, mi intención no es hacer una apología al error, pero sí un merecido reconocimiento, una inopinada defensa. No hay duda de que cuando se aprende errando, cuando se extirpa la ignorancia errando, el aprendizaje resulta más profundo, más significativo. Yo, personalmente, cuando aprendo algo sin equivocarme ─que casi nunca sucede─ me siento insatisfecho, intranquilo, sin ánimo para el regodeo o la auto complacencia. Más bien, termino repitiendo el proceso, una y otra vez, metiendo la pata adrede sino sucede naturalmente, provocando, azuzando al error; abordo el proceso desde perspectivas diferentes; jugueteo con los diversos parámetros,  con las condiciones iniciales y de contorno, etc.

Aprender a detectar, aceptar y extirpar el error cuando aparece, es de vital importancia en el proceso de aprendizaje. Recordemos que resulta fácil cometer un error; pero, resulta difícil y gratificante lidiar con él y, sobre todo, superarlo. He ahí la trascendencia del error, he ahí que el error se despoja del estigma negativo e indeseable que ostenta. El único riesgo que corremos bajo esta mirada constructiva ─apologética, dirán algunos─ del error es que lo terminemos desvirtuando: ah, como el error es inherente al proceso de aprendizaje hay que enorgullecernos, hay que dejarlo que respire a sus anchas. Sólo queda esperar que sean pocos los que sucumban a la gravedad facilona y tentadora del error, y muchos los que le saquen un real y nutritivo provecho.

Ojalá sean pocos los que se dediquen a pregonar que errando se aprende cuando en realidad son presas complacientes del error. Una cosa es que aprendamos a controlar y sacarle provecho al error, y otra, muy distinta y poco deseable, es que el error dimane siendo la excusa barata que entorpezca el proceso de extirpación de la ignorancia o del proceso de aprendizaje, que son lo mismo.

Si el error es inherente al proceso de aprendizaje, jamás podrá reducirse cero, salvo infelices coincidencias o erradas interpretaciones. La perfección no existe, sino como utopía, como ideal que nos permite aproximarnos lo más que podamos al error cero, pero con la negada posibilidad de poder alcanzarlo; el error cero es un límite fundamental y doloroso, independiente del anhelo humano. El error es nuestro, aceptémoslo, con dignidad, pero sin resignación, aunque nuestro ego nos adule, se retuerza de impotencia. La gratificación, tarde o temprano, llegará vestida de conocimiento, de crecimiento.

spot_img
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -
Google search engine
spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img

Comentarios recientes