Las propuestas políticas que plantean la renegociación unilateral de los contratos y una mayor intervención del Estado representan un serio riesgo para la estabilidad económica del país. Así lo advirtió el economista y consultor Francisco Huerta Benites, decano del Colegio de Economistas de La Libertad, durante su participación en el podcast Habla y te salvas, conducido por el periodista Omar Aliaga para nuestra plataforma Conexión Norte.
En un contexto electoral donde vuelven a ganar terreno los discursos de agrupaciones de izquierda como Juntos por el Perú, liderada por Roberto Sánchez, el especialista técnico analizó el impacto negativo que generan estas posturas ideológicas en la confianza empresarial. Huerta Benites señaló que romper las reglas de juego vigentes ahuyenta el capital privado, el cual es el verdadero motor de la infraestructura y el empleo.
Al respecto, el decano explicó que las inversiones en el país requieren de un horizonte claro. Los grandes proyectos o las concesiones portuarias se planifican con proyecciones a 20 o 30 años. Por ello, indicó que alterar los acuerdos a mitad del camino de forma vertical o bajo amenazas de nacionalización destruye por completo la predictibilidad y paraliza los capitales que ya estaban listos para ser invertidos.
«Cuando hay un gobierno que es muy intervencionista puede ser que la economía comience a caer. Si la economía va a caer. Yo no gastaría ahora porque de repente pierdo el trabajo y ya no encuentro».
Huerta defendió el Artículo 62 de la Constitución Política del Perú como el marco legal que garantiza la estabilidad jurídica y la confianza. Frente a los discursos que califican de manera demagógica a los contratos, detalló que cuando las empresas tienen una trayectoria con niveles muy altos en el precio del cobre o del oro, es factible un acercamiento con el gobierno para generar de forma voluntaria unos fondos o un fideicomiso que apoye a las regiones más allá del canon, siempre en condiciones amigables de mercado y sin intervenciones amenazantes.
Finalmente, el líder gremial alertó que este tipo de inestabilidad política genera un efecto dominó que termina golpeando de forma directa el día a día de las familias debido a la incertidumbre y al temor colectivo de perder el empleo, resumiendo el panorama de manera contundente:
«Cuando hay un gobierno que es muy intervencionista puede ser que la economía comience a caer. Si la economía va a caer. Yo no gastaría ahora porque de repente pierdo el trabajo y ya no encuentro», concluyó.





